Es
importante destacar que este tipo de comportamiento, caracterizado por el
llanto intenso, la frustración, el enfado, golpes o mordidas a sus padres o
hermanos, etc., es algo relativamente común en niños de 2 a 5 años de edad.
Es necesario aprender a gestionar esos momentos, para que nuestros niños aprendan del mismo modo a comprender sus emociones , comunicar y gestionarlas de forma adecuada ya que 𝓁𝒶𝓈 ℯ𝓂ℴ𝒸𝒾ℴ𝓃ℯ𝓈 son herramientas imprescindibles que nos permiten reaccionar, actuar y dar respuestas adecuadas al entorno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario